
A veces enfrentarte a una hoja en blanco duele. Duele, porque si existe el enfrentamiento existe un complejo dentro de ti, que no fluye en el río de las ideas de manera natural, sino todo lo contrario. Las ideas caen precipitadamente en una cascada tormentosa, llena de rocas dispersas que dañan el pobre cascarón que protege a la mente.
Los pensamientos, vestidos en formas de palabras, caen al precipicio del vacío, se chocan con las piedras, las rocas, las ramas de los árboles y van desgarrando sus vestiduras hasta quedar tan solo la piel, tan suave, tan delicada, tan vulnerable.
Un grito dolor nace del fondo del corazón, son las entrañas, que se estremecen de ver como fluyen los sentimientos desangrados por aquella cascada tenebrosa. Quizás ya es demasiado tarde y no se pueden recuperar, murieron. Se perdieron en el eterno olvido de la mente y nunca más fueron recuperados por unas manos ansiosas por escribir...
A lo mejor, a lo mejor murieron, a lo mejor se ahogaron o tal vez, la marea dejó de ser tormentosa para llegar a un caudal con un ritmo más acompasado, más calmado, más tibio. Puede que esas aguas volvieran a juntar todos esos pensamientos complejos, para darles una forma más elocuente. Dispersas las ideas para volverlas a juntar y darles una forma que mis manos si pueden leer y reconocer.
Los pensamientos, vestidos en formas de palabras, caen al precipicio del vacío, se chocan con las piedras, las rocas, las ramas de los árboles y van desgarrando sus vestiduras hasta quedar tan solo la piel, tan suave, tan delicada, tan vulnerable.
Un grito dolor nace del fondo del corazón, son las entrañas, que se estremecen de ver como fluyen los sentimientos desangrados por aquella cascada tenebrosa. Quizás ya es demasiado tarde y no se pueden recuperar, murieron. Se perdieron en el eterno olvido de la mente y nunca más fueron recuperados por unas manos ansiosas por escribir...
A lo mejor, a lo mejor murieron, a lo mejor se ahogaron o tal vez, la marea dejó de ser tormentosa para llegar a un caudal con un ritmo más acompasado, más calmado, más tibio. Puede que esas aguas volvieran a juntar todos esos pensamientos complejos, para darles una forma más elocuente. Dispersas las ideas para volverlas a juntar y darles una forma que mis manos si pueden leer y reconocer.
Ya no es un enfrentamiento, ahora tan solo se trata de un baile torpe.

1 comentarios:
¿Qué te pasa? Te noto muy reflexiva... ay ay ay.
Un besito Wapa.
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