En estos días me siento un poco “sacudida”. Hay cambios, muchos cambios... empezamos con cambios buenos y continuamos con cambios malos. Muchas noticias en poco tiempo que quizás cuestan asimilar. ¿Por qué tanta prisa?
Una puerta se abre, otra se cierra, y como si fuese una maratón, un voluntario me ofrece una botella de agua bien fría para que me refresque la cabeza y reponga los líquidos de mi envoltorio, derretido por tanta información.
Mi mundo esta bastante revoloteado, cómo si fuese una peonza, alguien me da vueltas y vueltas y ahora, me ha frenado en seco... iba a tanta velocidad que el equilibrio tardará unos minutos en adueñarse de mi vida, para devolverme el control sobre ella.
Ahora, extiendo mis brazos hacia las paredes, las aprisiono fuertemente, aprieto los dientes, respiro hondo, alzo la cabeza, adelanto uno de mis pies y abro los ojos.
Continuamos.
Una puerta se abre, otra se cierra, y como si fuese una maratón, un voluntario me ofrece una botella de agua bien fría para que me refresque la cabeza y reponga los líquidos de mi envoltorio, derretido por tanta información.
Mi mundo esta bastante revoloteado, cómo si fuese una peonza, alguien me da vueltas y vueltas y ahora, me ha frenado en seco... iba a tanta velocidad que el equilibrio tardará unos minutos en adueñarse de mi vida, para devolverme el control sobre ella.
Ahora, extiendo mis brazos hacia las paredes, las aprisiono fuertemente, aprieto los dientes, respiro hondo, alzo la cabeza, adelanto uno de mis pies y abro los ojos.
Continuamos.

2 comentarios:
.... CUANTA FUERZA....
Yo tengo una teoría. Mejor que pasen cosas a que no pase nada, aunque no todo lo que te pase sea bueno. Uno de los grandes enemigos de la felicidad es el aburrimiento y la desidia. Supongo que de eso se trata, de vivir, de gestionar las dificultades y disfrutar las alegrías. Ánimo y al toro :-) Abrazos JB.
Publicar un comentario en la entrada