lunes 25 de mayo de 2009

Los exámenes y sus síntomas.

Por muchas “épocas de exámenes” que pase, nunca terminaré de acostumbrarme del todo a estos días.

La primero que se siente es una sensación tremenda de responsabilidad, “tengo que estudiar”. Son días en los que prácticamente, te pasas el día metido en la biblioteca de la universidad y te replanteas una vez más, montar tu tienda de campaña en el césped.

El segundo síntoma es la pérdida de sueño. Las noches dejan de ser placenteras para pasar a ser noches en las que te inundan mil inquietudes y preguntas existenciales que jamás habías tenido, como por ejemplo, “¿y si una noche una mosca se cuela por mi nariz?, ¿Me moriré?, ¿Me convertiré en la mujer mosquita-muerta?

Otro síntoma común es el hambre, tienes hambre a cualquier hora del día, y si no tienes alimentos a mano pasas a devorarte a ti mismo, si no, fijaros en las manos de todos los estudiantes en épocas de exámenes. Claro esta, después de cada atracón te sientes mal contigo misma y empiezas a llamarte gorda, fea, mosca grasienta... aunque justo en ese momento llega tu compañera de estudios con una tableta de chocolate y se te van todos los pensamientos inhumanos al retrete mental, por supuesto, hasta después de terminarte el chocolate, luego, vuelta a empezar.

El siguiente síntoma, que para mí es el peor, es el de “que estoy haciendo con mi vida” y ahora, en época de crisis universal, mucho más. Comienzas a hacer una serie de revueltos filosóficos tremendistas en tu cerebro, cocido por tanta letra, y no visualizas nada en claro, entonces, vuelves a poner tu fe, en la primitiva que te vas a comprar para el sorteo y del sábado y pensar eso, por alguna razón, te hace sentir mejor.

El último síntoma lo sufren los que te rodean. Tienes cambios de humor muy bruscos y prácticamente muerdes a todo el mundo, sobre todo, a tu pareja. En invierno no pasa nada porque va en manga larga, pero en los exámenes de junio sufre la posibilidad de mordiscos sin previo aviso. Tienen que aguantarte malhumorada, con paranoias mentales, borde, seca, insípida, o todo lo contrario, extremadamente mimosa, ni los peores síntomas premenstruales pueden igualar a este estado psicótico-universitario.

Aún me pregunto por qué razón no se ha realizado un estudio profundo sobre estas cuestiones, ¿Las moscas celebrarán su cumpleaños?.


La Oreja de Van Gogh- Europa 7

2 comentarios:

Labrujamala dijo...

cumpleaños no.. por que no viven tanto... si acaso cumpledías..o cumple horas... ¿les darán un regalo cada hora sus amigas moscas?..


y no... yo no soy estudiante.

LO BREVE DE LO ETERNO dijo...

Si, La bruja mala tiene razón, le celebran el cumple horas... y sabés cuales son sus regalos? las caquitas..., fijate bien... verás que están por todos lados...

(ánimo....)