lunes 11 de agosto de 2008

Relfexiones veraniegas

Los días de verano pasan y pasan. Un mes de Agosto también extraño, pero con atardeceres en la playa lleno de abrazos y besos, un regalo especial.

A veces me siento impotente por no poder con todo. Cuando veo que mis posibilidades tienen un límite y no pueden hacer más de lo que quiero me enfado mucho. Quiero ayudar y muchas cosas no dependen de mí, es entonces cuando hay que buscar dos de los dones más buscados, la paciencia y la sabiduría o madurez.

Veo cosas que no me gustan nada, hay cosas que me hacen sentir triste, situaciones, acciones, hechos y sabes que lo mejor es no esperar nada de los demás, sin embargo, no puedes evitar hacerlo y te encuentras esperando otra vez algo, mínimo, pero algo.

Pero, la cara también tiene otra moneda y esa es la que cuando no esperas nada, algo llega, bueno, dulce, suave que te hace sonreír y te enchufa otro poquito de fuerzas.

¡Amiga mía! Por primera vez en mi vida, tengo que decir, que aunque el verano sea la estación del año que más me gusta y que siempre he disfrutado, hoy, tengo que reconocer que deseo que llegue el otoño, que comience el curso nuevo y que las aguas vuelvan a su cauce.

Deseo retomar los proyectos, empezar con fuerza, ver el final del túnel, volver a tener tiempo, ganas y tiempo para quedar con mis amigos. Tener a mi niña cerca, trabajar, terminar la carrera (ag), saciar mis inquietudes profesionales, perder peso, volver al gimnasio a dar forma a este cuerpo serrano y derretir a mi novia.

Que si, que las ganas de comerme el mundo siguen ahí, solo busco una oportunidad para hacerlo, y por supuesto, seguir disfrutando de sus besos.

3 comentarios:

Labrujamala dijo...

jo al final no pudimos vernos.. bueno otra vez será.. besitos. ciau!

vaz dijo...

Pues sobre las amistades...

"Eres los secretos en la portada cada semana, el coche que nunca debería haber comprado, el sueño que nunca debería haber alcanzado, el corte que me hace esconder mi rostro. Como un choque de autos que veo pero que no puedo evitar, como el plan que me han dicho que no debo abordar, como una pelicula que es mala pero tengo que quedarme hasta el final... dejame decirte que tienes suerte de que seamos amigos".

paola vaggio dijo...

Yo también tengo ganas de que llegue el otoño, aunque me encanta ir a la playa, pero el otoño querrá decir que ya he empezado en mi trabajo nuevo, que tengo miles de cosas en la cabeza y que desearé estar de nuevo de vacaciones. :D un saludo, nos leemos!