Hoy cuando me he despertado he sentido que he envejecido de golpe diez años. Cuando me miré en el espejo vi a una chica con bolsas en los ojos, pero, ¿cuándo me he metido yo a boxeadora nocturna? Un cuadro. Me vi y no me gusté nada.
Como si de una película de terror se tratase, me puse a gritar, llamé a mi madre corriendo por teléfono y le pregunté que por qué razón salían bolsas en la cara, ella no supo que contestarme. Seguidamente investigué por Internet; por cansancio, por mala circulación de la sangre, por exceso de alcohol, remedios caseros, remedios no tan caseros...
¿Por qué yo?, ¿Por qué a mí?, ¿Por qué ahora? Mundo cruel, estrías, arrugas, ojeras, celulitis, varices, patas de gallo, bolsas... ¡quién inventó todos esos horrores!
Ahora me siento fea, con unas ganas tremendas de comer chocolate y no puedo, no puedo porque estoy a dieta. ¿Por qué yo?, ¿Por qué a mí?, ¿Por qué ahora?
Como si de una película de terror se tratase, me puse a gritar, llamé a mi madre corriendo por teléfono y le pregunté que por qué razón salían bolsas en la cara, ella no supo que contestarme. Seguidamente investigué por Internet; por cansancio, por mala circulación de la sangre, por exceso de alcohol, remedios caseros, remedios no tan caseros...
¿Por qué yo?, ¿Por qué a mí?, ¿Por qué ahora? Mundo cruel, estrías, arrugas, ojeras, celulitis, varices, patas de gallo, bolsas... ¡quién inventó todos esos horrores!
Ahora me siento fea, con unas ganas tremendas de comer chocolate y no puedo, no puedo porque estoy a dieta. ¿Por qué yo?, ¿Por qué a mí?, ¿Por qué ahora?
Y no, esta vez, me da a mi que no ninguna de las crisis premenstruales, menstruales o posmentruales, esta vez, es algo mucho más profundo.

