viernes 17 de julio de 2009

Renacer

Ya está, lo hecho, hecho está.

El último examen de la licenciatura, no hay marcha atrás, ya terminó todo, ahora me toca esperar pacientemente a la publicación de las notas, ¿aprobaré? ¿Suspenderé? Sea lo que sea, creo que en sendas opciones una aquí presente va a llorar y mucho.

Supongo que será cuestión de horas, pronto una extraña sensación comenzará a invadir mi cuerpo; cansancio, intriga, alegría, nervios, vacío, gloria… ¿y ahora que hago?

Tengo que celebrar, que pronto cumpliré 26 años, que he terminado la carrera de publicidad, que tengo que arreglar mi CV y comenzar a llamar a las puertas de las agencias de publicidad (esta vez más insistentemente) y… muchas cositas más que ya se quedan en la intimidad del tintero.

Si, empezamos otra vez.

lunes 13 de julio de 2009

Con las manos manchadas

Una parte de mí desaparece lentamente, se evapora hasta llegar a los cielos, desesperados por acoger a mi alma, arrebatarme de la tierra y gritar, ¡por fin es mía!.

Cuando tenía 20 años unos hombres vestidos de negro me secuestraron, me encerraron una sala llena de agua color púrpura y me inyectaron el veneno de la ausencia. Los síntomas son muy sencillos; abstracción terrenal, indiferencia ante los problemas, indignación ante las personas estúpidas y mirada pensativa constante.

Ya de vuelta a mi casa me dijeron que los efectos aumentarían con el paso del tiempo y que la solución no era llorar con cualquier persona, porque sencillamente nunca sería capaz de reconocer él por qué de mis lágrimas. Me advirtieron, que por más que intentase reflexionar sobre mis sentimientos e inquietudes, pronto, sentiría tal pereza por el gran esfuerzo que tendría que hacer, que me abandonaría a mi propia suerte.

Maldita inhalación, ¿por qué me siento inútil a la mínima de cambio? Mi acechor fantasmagórico me dijo que cada nueva luna llena me visitaría. Permanecería escondido en las tinieblas de la noche, me miraría fijamente a los ojos y por unos segundos me daría la razón del por qué, entonces, lloraría durante un instante...

A la tercera luna llena entendí que mi muerte sería agonizante, lloraría desangrada lentamente a lágrimas, durante muchos, muchos años, sola, en la oscuridad de la noche, durante unos breves momentos, para acto seguido “despertar” sin recordar de nuevo el motivo de mis lágrimas.

Aún, al día de hoy, después de muerta, sigo sin reconocer quién fue mi asesino.

Incubus - Dig

viernes 10 de julio de 2009

Sacudida

En estos días me siento un poco “sacudida”. Hay cambios, muchos cambios... empezamos con cambios buenos y continuamos con cambios malos. Muchas noticias en poco tiempo que quizás cuestan asimilar. ¿Por qué tanta prisa?

Una puerta se abre, otra se cierra, y como si fuese una maratón, un voluntario me ofrece una botella de agua bien fría para que me refresque la cabeza y reponga los líquidos de mi envoltorio, derretido por tanta información.

Mi mundo esta bastante revoloteado, cómo si fuese una peonza, alguien me da vueltas y vueltas y ahora, me ha frenado en seco... iba a tanta velocidad que el equilibrio tardará unos minutos en adueñarse de mi vida, para devolverme el control sobre ella.

Ahora, extiendo mis brazos hacia las paredes, las aprisiono fuertemente, aprieto los dientes, respiro hondo, alzo la cabeza, adelanto uno de mis pies y abro los ojos.

Continuamos.


POD – Alive

lunes 6 de julio de 2009

Ahora que te has marchado

Volviste a reunir a la familia sin saberlo, ¿quién sabe? Siempre pensé que el único lazo que me unía a ellos eras tú, tú eras el único motivo por el que, por coincidencia, les veía a ellos también.

Ahora te has marchado, y realmente, espero con todo mi corazón, que ese lugar en donde estas, con las grandes estrellas, sea un lugar lleno de paz, donde puedas descansar y a la misma vez sonreír, porque espero que te hagan sonreir y allí la fiesta no termine nunca...
Toda la familia guarda buenos recuerdos de ti, los míos quizás sean los más “golfillos” porque conmigo traspasabas las barreras de lo consentido.
Desde bien pequeña, me enseñaste el placer de beber una buena cerveza, si es cierto, a mi me dabas los “culillos” pero fomentabas mi curiosidad por aquella bebida de mayores y así, gracias a ti abuela, tengo una hermosa barriga cervecera que llevo con mucho orgullo, pocos son los que podemos decir que “mi abuela me enseñó a beber cerveza”.

Pero no solo la cosa se quedó con la cerveza, también me enseñaste a beber café, aguado, claro está, pero el saborcito a cafelito rico siempre estaba...

También recuerdo que eras muy gruñona, pero tenías un corazón que no te cabía en el pecho, de la misma forma, que muchas lágrimas te las callabas y nadie descubría que era lo que escondía tu corazón.

Viviste una guerra, viviste un amor tormentoso, viviste la gran evolución que España ha vivido, Odiabas al bigotes de la misma forma que amabas a Felipe... “mi abuela si hubiese nacido ahora habría llegado a presidenta” y sigo confirmándolo. Fuiste una mujer guerrera en tu tiempo y hoy habrías revolucionado este país.

¿El mejor plato del mundo? Las papas fritas con huevo que hacía mi abuela...

Te quiero mucho.

lunes 29 de junio de 2009

"La verdad es que también lloro una vez al mes, sobre todo cuando hay frío".

Siempre no tenemos por qué tener la respuesta a todo. Reconozco, que me gusta tener todo controlado, me gusta conocer la raíz de toda las cosas, por qué suceden, qué lo ha provocado y cómo se puede solucionar, pero muchas veces, las cosas, sencillamente suceden y nada ni nadie nos puede explicar su motivo.

Las mujeres, somos los pequeños mortales que más sufrimos este misterio, y la respuesta de por qué viene escondida en los componentes que nos forman.

Si tengo que sincerarme, te diré, ahora, detrás de nuestro café, que llevo aproximadamente tres semanas llorando sin motivo, tan sólo porque quiero. Lo necesito, puedes rozar levemente mi hombro, razón suficiente para que afloren las lágrimas por mis ojos y empiece a llorar, pero nunca termino “rompiendo a lágrimas”. Solo son dos, tres, cuatro minutos los que lloro de forma contenida, no quiero que me mires ni que me escuches, ni que te preocupes y dejo en la recamara aquellas lágrimas que están en la lista de espera desde hace unos cuantos años. No sé a quién preguntar ni nadie puede darme una respuesta, ¿qué me pasa?

Buscando algunas respuestas leí en un artículo que el motivo del llanto “porque sí” de las mujeres está provocado por la hormona prolactina, ”El exceso de prolactina puede alterar la ovulación y una de las formas más sencillas de eliminar esta hormona es el llanto.”. El problema viene cuando la mujer afectada tiene exceso de testosterona, como yo, ”esta hormona hace reaccionar con furia y hostilidad.”.

Así que, así estoy, llorosa y de mala leche, ¿cómo se soluciona esto?.


Shakira – Inevitable

viernes 26 de junio de 2009

La herencia de Michael Jackson

Sé que es muy difícil arrancar de mis letras un homenaje para cualquier persona célebre que nos abandona y nos deja solos en este mundo con su herencia, pero hoy, tengo que hacer una gran excepción, porque hoy ha muerto Michael Jackson.

Sé que hoy todas las personas le dedican un homenaje a su manera, sean o no sean admiradores del
Rey del Pop. Lo que es indiscutible, es, que lo queramos o no, la música se ha quedado sin uno de sus grandes.

Michael Jackson tenía un don, un don que muchos anhelamos tener, era creador de música, era creador de bailes, era creador de imágenes. Supo darle el valor que tienen hoy en día a los video clips y uno tras otro superaba la línea de la perfección que su antecesor había dejado.

Si, él era el Rey, pero todo se le fue de las manos, y nosotros ya conocemos el final de la historia. Se rindió, nos abandonó, pero al menos, pudo irse sabiendo una cosa, hoy todos hablaríamos de él y mañana todos le recordaremos.

“Dejaste una huella imborrable en la música”.


Michael Jackson - You Rock My World (Acapella)

miércoles 24 de junio de 2009

Cualquier noche puede ser mágica

Cualquier noche puede ser mágica si quieres, pero hay una noche especial a lo largo de todo el año, la cual, ella misma se viste de magia...

Los pequeños mortales nos acercamos a las playas, hay algunos que prefieren ir a aquellas arenas masificada de jóvenes alcohólicos, otros, a playas desiertas y el resto, a playas ni muy llenas, ni muy vacías... esas son las que más me gustan a mí.

Me gusta ver como la gente se encuentra radiando esperanza, algunos preparan las hogueras, otros tocan la guitarra, los timbales, los adictos a las llamas hacen malabares, otros pasean por la orilla a la luz de la Luna y el resto saborea los mejores bocadillos del mundo con las cervecitas más frescas en una noche muy calurosa.

La velada trascurre divertida, música, bromas, juegos, abrazos, besitos... los “guías espirituales” preparan sus rituales. Algunas voces susurran que ya llegan las 12, y cada uno explica qué hay que hacer, “hay que saltar las 12 primeras olas”, “hay que saltar una ola por cada deseo”, “hay que quemar los malos recuerdo”, “hay que quemar los deseos escritos en unos papeles”, “hay que quemarse los pelillos para tener buena suerte”. Ninguna versión coincide pero todas, absolutamente todas, están llenas de los más importante, de esperanza e ilusión.

Todas las noches son mágicas, pero la
víspera de San Juan tiene la gran capacidad de sacar lo mejor de cada uno de nosotros. Es capaz de traspasar las barreras de la indiferencia para hacerte reflexionar por un minuto sobre qué es lo que más deseas, cuál es tu sueño especial. Sabes, que si alguna noche tiene el poder de hacerlo realidad es esa misma, la noche de San Juan, la noche en la que cualquier ritual tiene el valor de hacerte sonreír.

Gracias a todos mis compañeros de canciones y juegos por darme la mejor terapia que existe en el mundo entero y parte del universo, la terapia de las sonrisas.