
En verano, en el parque que esta al lado de mi casa, todos los domingos hacen una obra de teatro para los niños. Grandes y mayores se sientan al lado del escenario dispuestos a disfrutar de la representación.
Un domingo en particular, actuaron unas marionetas muy simpáticas, escenificaron “El cuento de la lechera” y creedme que la moraleja de esa historia me llegó muy dentro.
Muchas veces es inevitable dejar que la mente vuele entusiasmada, cuando te quieres dar cuenta, de un pequeño grano de arena, te has montado un enorme castillo de cartón, el cual, con un simple soplo de aire se derrumba rompiéndote el corazón.
Ayer me llamaron para ver si estaba interesada en una oferta de trabajo, ¡la primera en mucho tiempo! Y encima, esta relacionada con mi profesión, es fantástico. Ni si quiera me han citado todavía para realizar la entrevista y mi mente ya esta volando con todo lo que haré con mi sueldo.
Un domingo en particular, actuaron unas marionetas muy simpáticas, escenificaron “El cuento de la lechera” y creedme que la moraleja de esa historia me llegó muy dentro.
Muchas veces es inevitable dejar que la mente vuele entusiasmada, cuando te quieres dar cuenta, de un pequeño grano de arena, te has montado un enorme castillo de cartón, el cual, con un simple soplo de aire se derrumba rompiéndote el corazón.
Ayer me llamaron para ver si estaba interesada en una oferta de trabajo, ¡la primera en mucho tiempo! Y encima, esta relacionada con mi profesión, es fantástico. Ni si quiera me han citado todavía para realizar la entrevista y mi mente ya esta volando con todo lo que haré con mi sueldo.
Soy humana, soy débil, me ilusiono con facilidad y ¡qué narices! Soñar es gratis, pero luego como lloro cuando me pego el batacazo, mejor es recordar la moraleja del cuento de la lechera, ser paciente y contener mis deseos. Si tiene que ser, será.

